dimecres, 14 de febrer de 2018

algalia


"Otra vez le preguntaron qué era la causa de que los poetas, por la mayor parte, eran pobres. Respondió que porque ellos querían, pues estaba en su mano ser ricos, si se sabían aprovechar de la ocasión que por momentos traían entre las manos, que eran las de sus damas, que todas eran riquísimas en extremo, pues tenían los cabellos de oro, la frente de plata bruñida, los ojos de verde esmeralda, los dientes de marfil, los labios de coral y la garganta de cristal transparente, y que lo que lloraban eran líquidas perlas; y más, que lo que sus plantas pisaban, por dura y estéril tierra fuese, al momento producía jazmines y rosas; y que su aliento era de puro ámbar, almizcle y algalia; y que todas esas cosas eran señales y muestras de su mucha riqueza. Estas y otras cosas decía de los malos poetas, que de los buenos siempre dijo bien y los levantó sobre el cuerno de la luna."

"El licenciado Vidriera", Novelas ejemplares, (1613), Miguel de Cervantes


dimecres, 7 de febrer de 2018

lubricados



"[...] Tampoco me reconocía a mí mismo, tan ligeros y como lubricados con aceite corrían mis miembros. Después de comer, mientras llevaron a Edith a descansar un rato a la habitación de la mujer de la administrador, probé uno  tras otro unos cuantos caballos. Corrí a porfía con algunos de los jóvenes mozos por los prados y experimenté, al soltar las riendas y soltarme a mí mismo, una sensación de libertad que desconocía. ¡Ojalá pudiera quedarme aquí, a las órdenes de nadie, libre en los campos libres, libre como el viento! Sentí un cierto pesar cuando, tras haber galopado un buen trecho campo traviesa, oí de lejos la llamada del cuerno de caza que anunciaba el regreso. "

S. ZWEIG, La impaciencia del corazón,(1939), trad. Joan Fontcuberta, Acantilado, Barcelona, (2006)

divendres, 26 de gener de 2018

"buenos ratos me dan mis unturas" o "la flor i el fruit"



"Ven, hijo, y verasme untar, que todos los duelos con pan son buenos; el buen día, meterle en casa pues mientras se ríe no se llora; quiero decir que, aunque los gustos que nos da el demonio son aparentes y falsos, todavía nos parecen gustos, y el deleite mucho mayor es imaginado que gozado, aunque en los verdaderos gustos debe de ser al contrario". [...]
El coloquio de los  perros,(1613) Miguel de Cervantes